Como sucede en muchas familias, al nacer, me pusieron el nombre de mi abuela, Josefa y, cómo no, también el de mi madrina, Erundina.
El nombre por el que comenzaron a llamarme mis padres era el segundo, pero cuando me trajeron para La Coruña a mi segunda madre no le parecía un nombre bonito para una niña ...... comenzó a llamarme Fina. Poco a poco me adapté a mi nuevo nombre .... me gustaba.
Cuando llegaba a Louro continuaba llamándome Erundina todo el mundo, yo lo veía normal, pero ....... poco a poco mis hermanos se pasaron a llamarme Fina, tan sólo me llaman Erundina cuando quieren tomarme el pelo.
Durante mucho tiempo tan sólo me gustaba oír ese nombre en boca de mis padres ....... me daba vergüenza mi nombre ...... le tenía manía ...... me parecía vulgar ....... de mal gusto, pero ....... los años pasan y, hoy en día, me gusta mi nombre. Quizás es porque hace honor a la gran persona que fue mi madrina.
La obra de hoy es un diptico ya montado. Acrílico sobre passepartot. Cada pieza mide 8*22
Además de lo hermoso de la obra, siempre las hacer lucir genial... ;) ¡Un saludote!
ResponderEliminarMuchas gracias Daniel ;)
Eliminar